Tenemos una pregunta para hacerte
¿Qué pasaría si un día te dieras cuenta que no queres más la vida que estás construyendo?

Tendrías que cambiar algo ¿no?
Bueno, Rodando por Ahí fue NUESTRO CAMBIO.
Fue la respuesta que encontramos cuando nos dimos cuenta que en Buenos Aires no queríamos seguir viviendo.
Como en toda historia, hay una versión corta y otra larga… Para no entretenerte mucho, mejor reservemos la historia larga y detallada para cuando conversemos personalmente ¿qué te parece?
Somos Iara, Guillo y Ettore 🐶
Una familia que se formó en Buenos Aires y hace 6 años cambió definitivamente su rutina y ahora vive viajando.
A veces las personas nos miran raro cuando confesamos que “vivir viajando” nunca fue nuestro sueño, pero es la verdad.
Tras tomar la decisión de probar algo diferente y superar numerosos desafíos, el 16 de septiembre de 2018 empezó esta aventura.
Cerramos la puerta de la casa donde vivíamos y nos mudamos a una Renault Kangoo que camperizamos con nuestras propias manos.
Es día nació “Rodando por Ahí”
Y también nació una nueva versión de nosotros. Quizás no fuimos muy conscientes en ese momento de que ese día también nos despedimos de una forma de vivir y ver la vida.
Nunca podremos volver a ella (¡Por suerte!)

Lo que se viene
Durante estos 6 años de vida viajera hemos estado recorriendo nuestra querida Sudamérica.
DOS VECES fuimos desde Argentina a Colombia. Primero con la Renault Kangoo y luego con la Fiat Ducato 4×4.
Hemos descubierto rincones paradisíacos en sus playas, montañas, altiplanos y selvas.
Pero ya es momento de ir a buscar nuevos horizontes, nuevas culturas, nuevas formas de ver la vida… y por eso nos toca despedirnos de nuestro hogar azul para poder viajar más ligeros y llegar más lejos.
La mejor forma que encontramos de cerrar esta maravillosa etapa sudamericana es dandole la posibilidad a otra afortunada persona a comenzar la aventura de su vida.
Ya veremos a dónde nos pinta ir luego de eso.

En estos casi 6 años pasamos de todo: coleccionamos anécdotas innumerables, hicimos y perdimos amigos, armamos familia en pocos días con desconocidos, nos hospitalizaron en otro país, pasamos la pandemia en un lugar que odiamos, cambiamos de casa con ruedas, fuimos felices, aprendimos, pasamos tristezas, casi nos separamos un par de veces, seguimos apostando a este amor, probamos diferentes trabajos y mucho (pero muuuucho) más
Cómo nos gusta decir: ¡La vida misma!
Sólo que a menudo sentimos que estamos viviendo muchas vidas en una sola…
Y ese sea seguramente el motivo por el cual no vamos a volver a vivir en Buenos Aires y esto de “vivir viajando” es lo que queremos hacer por mucho tiempo más.

“La vida no debería ser un viaje hacia la tumba con la intención de llegar a salvo con un cuerpo bonito y bien conservado, sino más bien llegar derrapando de lado, entre una nube de humo, completamente desgastado y destrozado, y proclamar en voz alta: ¡Uf! ¡Vaya viajecito!”







